Me sorprendió el aspecto de aquel lugar.Supongo que despues de imaginarlo tantas veces a lo largo de una vida, de verlo a traves de la imaginación de otros, de creer en su existencias tantas veces como otras tantas no creidas, al final estar alli y ver como era resultaba en principio decepcionante.Una gran mesa de madera blanca, completamente blanca de arriba abajo, y cuatro sillas rodeandola igualmente blancas, rodeados por un infinito espacio blanco.Muy extraño, era como estar en el centro del lienzo virgen de un pintor sin ideas.Mirara en la dirección que mirara era imposible distinguir un horizonte, ni cualquier tipo de obstaculo o algo, lo que fuese, mas que aquel color blanco.Otra cosa curiosa era el fuerte eco que habia.Las respiraciones, el sonido del tapón de la botella del vino al descorcharse, el borboteo del alcohol cayendo dentro de las copas, nuestras voces.Todo probocaba un ligero eco, que aumentaba de manera exponencial a la fuerza del sonido del que nacia.No pude evitar comentarle lo desilusionado que estaba, despues de barajar tantas posibilidades sobre como seria aquel sitio, desde las mas caricaturescas hasta las mas horrorosas que mi mente alcanzabá a soñar, aquello resultaba mas bien nada temible, por momentos incluso acogedor.Despues de mi comentario se hizo el silencio.Él tomo su copa y bebio un pequeño sorbo que paladeo en su boca con calma y aires de entender sobre vinos.Quitó la tapa metalica de una de las fuentes que habia en la mesa y con calma, cuchillo y tenedor, cortó un muslito de lo que parecian ser codornices en salsa.Yo mantenia la boca cerrada, atento, casi hipnotizado, obersvando sus movimientos.Mordió el muslito con delicadeza y una clase que se me antojó infinita como aquel espacio blanco que nos rodeaba, tragó, sonrió y mirandome se dispuso a hablar.

-Mira a tu alrededor...No hay nada.Una nada que no tiene fin.Si me marcho, solo quedaras tú aqui.El cielo es demasiado grande y el alma demasiado pequeña como para que un hombre viva su existencia a solas.¿No te parece la soledad eterna atrapado en la nada infinita el mas terrible de los infiernos para un humano?

Tomó de nuevo su copa, mientras se le escapaba una risita socarrona y entornaba sus ojos posando los labios sobre el cristal, preparandose para disfrutar el sabor de aquel caldo.Yo me quedé mirando alrededor, escuchando al eco repetir las palabras del diablo.De repente me invadió el miedo, el panico, el terror, el vertigo.Un escalofrio recorrió mi cuerpo y aquel lugar me pareció entonces tan terrible que era imposible imaginarlo.